BIBLOGUÍA 11.- TRACTO URINARIO
¿QUÉ ES EL TRACTO
URINARIO?
"Genitourinario" es una palabra que se refiere a los órganos
urinarios y genitales.
·
La urología es la
rama de la medicina que se ocupa del tracto urinario en ambos
sexos y del tracto genital del aparato reproductor masculino.
·
La nefrología es la
rama de la medicina que estudia el riñón.
¿Qué son las vías urinarias y
cómo funcionan?
Las vías urinarias son el sistema de drenaje del organismo para eliminar la
orina, que está compuesta de toxinas y exceso de líquido. Para que se produzca
la micción normal, todas las partes del organismo en las vías urinarias deben
trabajar juntas en el orden correcto.
Los riñones. Los riñones son dos órganos con forma de frijol, cada uno
del tamaño del puño de la mano, que se encuentran justo debajo de la caja
torácica, uno a cada lado de la columna vertebral. Todos los días, los riñones
filtran entre 120 y 150 cuartos de galón de sangre para producir entre 1 y 2
cuartos de galón de orina. Los riñones trabajan todo el día; una persona no
puede controlar lo que hacen los riñones.
Los uréteres. Los uréteres son los tubos delgados musculosos, uno a cada lado de la
vejiga, que transportan la orina desde cada uno de los riñones hasta la vejiga.
La vejiga. La vejiga, que se encuentra en la pelvis entre los huesos pélvicos,
es un órgano hueco, musculoso y con forma de globo que se expande a medida que
se llena de orina. Aunque una persona no puede controlar la función renal, sí
puede controlar cuándo vaciar la vejiga. El vaciamiento de la vejiga se conoce
como micción. La vejiga almacena la orina hasta que la persona encuentre el
momento y el lugar adecuados para orinar.
Una vejiga normal actúa como un reservorio y puede retener entre 1.5 y 2
tazas de orina. La frecuencia con que una persona necesita orinar depende de la
rapidez con que los riñones produzcan la orina que llena la vejiga. Los
músculos de la pared de la vejiga permanecen relajados mientras la vejiga se
llena de orina. A medida que la vejiga se llena a su capacidad máxima, las
señales enviadas al cerebro le indican a la persona que busque un baño pronto.
Durante la micción, la vejiga se vacía a través de la uretra, que se encuentra
en la parte inferior de la vejiga.
Las vías urinarias
Tres grupos de músculos trabajan juntos como una presa para retener la
orina en la vejiga entre las micciones.
El primer grupo son los músculos de la uretra. La parte donde la uretra se
une con la vejiga se llama el cuello de la vejiga. El cuello de la vejiga,
compuesto por el segundo grupo de músculos conocido como esfínter interno,
ayuda a que la orina permanezca en la vejiga. El tercer grupo de músculos son
los músculos del piso pélvico, también conocidos como esfínter externo, que
rodean y sostienen la uretra.
Para orinar, el cerebro envía una señal a la pared muscular de la vejiga
para que se contraiga y expulse la orina de la vejiga. Al mismo tiempo, el
cerebro le indica a los esfínteres que se relajen. A medida que los esfínteres
se relajan, la orina sale de la vejiga a través de la uretra.
Por
qué son importantes las vías urinarias?
Las vías urinarias son
importantes porque filtran las toxinas y el exceso de líquido del torrente
sanguíneo y los elimina del organismo. El funcionamiento normal de los riñones:
·
Previene
la acumulación de toxinas y exceso de líquido en el organismo
·
Mantiene
estables las concentraciones de electrolitos, como potasio y fosfato
·
Produce
hormonas que ayudan a regular la presión arterial
·
Produce
glóbulos rojos
·
Mantiene
los huesos fuertes
Los uréteres, la vejiga y la
uretra expulsan la orina de los riñones y la almacenan hasta que el organismo
la libera.
¿Qué
afecta la cantidad de orina que produce una persona?
La cantidad de orina que produce
una persona depende de muchos factores, como la cantidad de líquidos y
alimentos que consume y la cantidad de líquido que pierde a través del sudor y
la respiración. Ciertos medicamentos, enfermedades y tipos de alimentos también
pueden afectar la cantidad de orina que produce una persona. Los niños producen
menos orina que los adultos y la cantidad producida depende de su edad.

¿Qué
es una infección del tracto urinario?
Las infecciones bacterianas del tracto
urinario son el tipo de infección más común en el tracto urinario. La orina, o
pis, es el líquido que los riñones filtran del torrente sanguíneo. La orina
contiene sales y productos de desecho, pero no suele contener bacterias. Las
infecciones del tracto urinario aparecen cuando las bacterias entran en la
vejiga o los riñones y se multiplican en la orina.
Hay
tres tipos principales de infecciones del tracto urinario. Las bacterias que
infectan solo la uretra (el tubo corto que
envía la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo) provocan uretritis.
Las
bacterias también pueden provocar una infección de la vejiga, que se
denomina cistitis. Otro tipo más grave de infección del
tracto urinario es la infección de los riñones, que recibe el nombre de pielonefritis. En este tipo de infección, las
personas suelen tener dolor de espalda, fiebre elevada y vómitos.
El tipo más común de infección del tracto
urinario, la infección de la vejiga, provoca principalmente molestias. Las
infecciones de la vejiga se pueden tratar rápida y fácilmente. Y es importante
obtener tratamiento inmediato para evitar que la infección llegue a los riñones
y sea más grave.
Las
culpables son las bacterias
Las infecciones del tracto urinario suelen
ser provocadas por la bacteria E. coli, que normalmente está presente en el
tracto digestivo y sobre la piel que rodea la zona vaginal y rectal. Cuando las
bacterias entran en la uretra, pueden avanzar hacia la vejiga y provocar una
infección.
Las niñas tienen infecciones del tracto
urinario con mucha más frecuencia que los varones, principalmente debido a las
diferencias en la longitud y la forma de la uretra. Las niñas tienen uretras
más cortas que los varones y la abertura se encuentra más cerca del recto y la
vagina, donde es posible que se encuentren las bacterias.
Algunas
personas parecen tener infecciones frecuentes del tracto urinario, pero, a
menudo, tienen otros problemas que las hacen más propensas a las infecciones,
como una anomalía en la estructura o el funcionamiento del tracto urinario. El problema
funcional más común del tracto urinario recibe el nombre de reflujo vesicoureteral, una afección en la que parte de
la orina fluye de regreso desde la vejiga hacia los uréteres e incluso hasta
los riñones.
Las bacterias pueden entrar en la uretra de
varias maneras. Durante las relaciones sexuales, por ejemplo, las bacterias de
la zona vaginal pueden ser empujadas hacia el interior de la uretra y, con el
tiempo, terminan en la vejiga, donde la orina crea un ambiente propicio para el
crecimiento de las bacterias. Esta es la razón por la cual las mujeres
sexualmente activas a menudo sufren infecciones del tracto urinario. Estas
infecciones no son contagiosas; por lo tanto, no puedes contagiarte una
infección del tracto urinario de otra persona.
Las bacterias también pueden llegar a la
vejiga de una niña si se limpia de atrás hacia adelante después de una
evacuación intestinal, lo cual puede contaminar la abertura de la uretra. El
uso de espermicidas (incluidos los condones tratados con espermicida) y los
diafragmas como anticonceptivos también puede aumentar el riesgo de tener una
infección del tracto urinario.
Las enfermedades de transmisión sexual
pueden provocar síntomas similares a los de una infección del tracto urinario,
como dolor al orinar. Esto se debe a la inflamación e irritación de la uretra o
la vagina que a veces acompaña a la clamidiasis y otras enfermedades de
transmisión sexual. Si no reciben tratamiento, las enfermedades de transmisión
sexual pueden provocar problemas a largo plazo, incluida la enfermedad
inflamatoria pélvica e infertilidad. A diferencia de las infecciones del tracto
urinario, las enfermedades de transmisión sexual son contagiosas.
Síntomas
de las infecciones del tracto urinario
Las infecciones del tracto urinario se
caracterizan por una serie de síntomas, como los siguientes:
·
orinar frecuentemente
·
ardor o dolor al orinar
·
sensación de necesidad de orinar aun
cuando se elimine una cantidad pequeña o nula de orina
·
dolor en la parte baja del abdomen
·
dolor sobre el hueso púbico (en las
mujeres)
·
sensación de tener el recto lleno de
materia fecal (en los hombres)
·
orina sanguinolenta o con mal olor
·
fiebre leve
·
sensación general de temblor y fatiga
Las infecciones renales pueden presentar
síntomas más graves, como los siguientes:
·
fiebre elevada
·
escalofríos
·
náuseas y vómitos
·
dolor abdominal
·
orina sanguinolenta o turbia
·
dolor de espalda, justo por encima de la
cintura
Si tienes algún síntoma de una infección
del tracto urinario, tendrás que ir inmediatamente al médico. Los síntomas no
desaparecerán si los ignoras; solo empeorarán. Cuanto antes comiences el
tratamiento, menos molestias tendrás.
Llama a la clínica o al consultorio del
médico inmediatamente. Si no puedes comunicarte con tu médico, puedes visitar
un centro con atención de urgencias o la sala de emergencias de un hospital. Lo
más importante es que actúes lo antes posible.
Cómo
combatir las bacterias
Únicamente tu proveedor de atención médica
puede tratar las infecciones del tracto urinario. Los primero que hará el
médico será confirmar si una persona tiene una infección del tracto urinario
tomando una muestra de orina sin contaminar. En el consultorio del médico, te
pedirán que te laves la zona genital con toallitas desechables y que orines en
un recipiente estéril (sin bacterias).
Si se sospecha que hay una infección al
examinar la muestra, el médico probablemente recete antibióticos. Como hay
muchos antibióticos diferentes disponibles, tal vez el médico envíe la muestra
de orina para realizar un cultivo, que es un análisis que permite identificar
el tipo exacto de bacteria que está provocando la infección. Los resultados de
los cultivos de orina demoran aproximadamente 48 horas y, según el resultado,
el médico podría pedirle al paciente que cambie el antibiótico.
Si bien los antibióticos comienzan a
combatir la infección de forma inmediata, no pueden hacer desaparecer todos los
síntomas instantáneamente. Si una persona tiene mucho dolor debido a una
infección del tracto urinario, es posible que el médico le recomiende un
medicamento que la ayude a aliviar los espasmos y el dolor en la vejiga. Esto
le dará color anaranjado a la orina, pero es inocuo y, en general, hace que la
persona se sienta mejor en cuestión de horas. En el caso de una infección de
riñón, el médico puede recetar medicamentos para el dolor.
Para algunas infecciones, solo es
necesario tomar antibióticos durante 3 días, pero, en general, las personas con
infecciones del tracto urinario deben tomar medicamentos durante 7 a 14 días.
Es importante que tomes los antibióticos hasta terminar la receta. Muchas
personas dejan de tomar los medicamentos cuando empiezan a sentirse mejor, pero
esto impide que los antibióticos destruyan totalmente a las bacterias y aumenta
el riesgo de reaparición de la infección.
Si te diagnosticaron una infección del
tracto urinario y los síntomas continúan después de que hayas tomado todos los
medicamentos o si tus síntomas no mejoran mucho después de 2 o 3 días de
tratamiento, comunícate con tu médico.
Es importante que bebas mucha agua durante
el tratamiento y después de él porque cada vez que orinas, la vejiga se limpia
un poco más. También puede resultar útil el jugo de arándanos. Las personas que
tienen infecciones del tracto urinario deben evitar el café y las comidas
picantes porque pueden irritar la vejiga. El tabaco también irritar la vejiga y
provocar problemas de vejiga a largo plazo.
Quienes reciben la ayuda de un médico
inmediatamente para una infección del tracto urinario deberían estar libres de
síntomas en una semana. Si la infección renal es más grave, la mayoría de las
personas deben volver al consultorio del médico para un control a fin de
asegurarse de que la infección haya respondido completamente al medicamento.
En cualquiera de los casos, el médico
puede recomendar a las personas con una infección del tracto urinario que
eviten las relaciones sexuales durante aproximadamente una semana, lo cual
permitirá que la inflamación desaparezca por completo.
Prevención
de las infecciones del tracto urinario
Existen
varias formas de prevenir las infecciones del tracto urinario. Después de
orinar, las mujeres se deben limpiar de adelante hacia atrás con
papel higiénico. Después de mover el vientre, asegúrate de limpiarte de
adelante hacia atrás para evitar la propagación de las bacterias de la zona del
recto a la uretra.
Otra cosa que tanto los muchachos como las
muchachas pueden hacer para prevenir las infecciones urinarias es ir al baño
con frecuencia. Evita contener la orina durante largos períodos de tiempo.
Además,
los hombres y las mujeres deben mantener la zona genital limpia y seca. Las
mujeres se deben cambiar los tampones y las toallas higiénicas de forma regular
durante su período. Los baños de burbujas frecuentes pueden provocar irritación
de la zona vaginal; por lo tanto, las mujeres deben tomar duchas o baños sin
burbujas. No uses ropa interior de nilón ni te quedes con la ropa de baño
mojada para evitar le exposición prolongada de la zona genital a la humedad.
También es conveniente usar ropa interior con la entrepierna de algodón. Y las
muchachas deben evitar usar aerosoles o duchas para la higiene femenina; estos
productos pueden irritar la uretra.
Si eres
sexualmente activa, ve al baño antes de tener relaciones sexuales y dentro de
los 15 minutos posteriores a la relación sexual. Después de mantener relaciones
sexuales, lava suavemente la zona genital para eliminar cualquier bacteria.
Evita las posiciones sexuales que irriten o dañen la uretra o la vejiga. Las
parejas que usan lubricación durante las relaciones sexuales deben utilizar un
lubricante soluble en agua como K-Y-Jelly.
Por
último, beber mucha agua todos los días mantiene a la vejiga activa y libre de
bacterias.
Recuerda
que, si bien las infecciones del tracto urinario son molestas y a veces
dolorosas, son muy comunes y fáciles de tratar. Cuanto antes te comuniques con
tu médico, más pronto podrás deshacerte del problema.
Fecha de revisión: mayo de 2016
·
Infección de la vejiga (cistitis). Por lo general, este tipo de infección urinaria es causado por la
Escherichia coli (E. coli), un tipo de bacteria que se encuentra
frecuentemente en el tubo gastrointestinal. Sin embargo, algunas veces son
responsables otras bacterias.
Las relaciones sexuales pueden ocasionar cistitis, pero no hace falta ser
sexualmente activo para padecerla. Todas las mujeres están en riesgo de padecer
cistitis debido a su anatomía; específicamente, por la corta distancia desde la
uretra hasta el ano y del orificio uretral a la vejiga.
·
Infección de la uretra (uretritis). Este tipo de infección urinaria puede ocurrir cuando las bacterias en
el tubo gastrointestinal se propagan desde el ano hacia la uretra. Asimismo,
debido a que la uretra femenina está cerca de la vagina, las infecciones de
transmisión sexual —tales como herpes, gonorrea, clamidiosis y micoplasma—
pueden causar uretritis.
Una infección de las vías urinarias es una infección que se produce en cualquier
parte del aparato urinario: los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra.
La mayoría de las infecciones ocurren en las vías urinarias inferiores (la
vejiga y la uretra).
Síntomas. Las infecciones de las vías urinarias no siempre causan signos y síntomas,
pero cuando lo hacen, estos pueden comprender:
·
Necesidad
imperiosa y constante de orinar
·
Sensación
de ardor al orinar
·
Orinar
frecuentemente en pequeñas cantidades
·
Orina de
aspecto turbio
·
Orina de
color rojo, rosa brillante o amarronado (un signo de sangre en la orina)
·
Orina
con olor fuerte
·
Dolor
pélvico en las mujeres, especialmente en el centro de la pelvis y alrededor de
la zona del hueso púbico
En los
adultos mayores, puede que las infecciones urinarias se pasen por alto o se
confundan con otras afecciones.
Prevención
Puedes adoptar las siguientes medidas
para reducir el riesgo de infección de las vías urinarias:
·
Bebe mucho líquido, especialmente agua. Beber
agua ayuda a diluir la orina y garantiza que orinarás con mayor frecuencia, lo
que permite expulsar las bacterias de las vías urinarias antes de que pueda
comenzar la infección.
·
Bebe jugo de arándanos rojos. Si
bien los estudios no son concluyentes sobre las propiedades del jugo de
arándanos rojos para evitar las infecciones urinarias, probablemente no sea
dañino.
·
Límpiate desde adelante hacia atrás. Hacerlo
de esta forma después de orinar y evacuar los intestinos ayuda a evitar que las
bacterias de la región anal se propaguen a la vagina y la uretra.
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Vacía la vejiga poco después de tener relaciones
sexuales. También bebe un vaso lleno de agua para ayudar a
expulsar las bacterias.
·
Evita utilizar productos femeninos potencialmente
irritantes. El uso de desodorantes en aerosol u otros
productos femeninos (como las duchas y los talcos) en la zona genital puede
irritar la uretra.
·
Cambia tu método anticonceptivo. Los
diafragmas o los preservativos sin lubricante o con espermicida pueden
contribuir al crecimiento de bacterias.
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